miércoles, 25 de julio de 2012




Pero ese fin de semana no iba a intentarlo. Había pasado tiempo sin verte y seguíamos siendo la consecuencia de muchas causas juntas. De haberte perdido, de haberlo intentado y haberme rendido. Entonces esa noche elegí amores baratos de un rato, bocas que besan y me rozan la piel, mientras mi cabeza sólo piensa en la única boca que me roza el endocardio.
Logré pasar por al lado tuyo y mirar a otro lado; pero nunca sabrás que me subo en un par de tacones y no soy capaz de comerme el mundo si no estás mirándome desde la esquina de la barra.
Y aprovecho para contarte que sigo buscando los mismos ojos en las mismas esquinas (los tuyos), pero cada vez parecen estar más lejos. Ya ves, el invierno le ganó la batalla al amor esta vez.







Aunque no nos engañemos, si estás mirando esto, es porque estas pensado en mí. (durísimo)