domingo, 2 de diciembre de 2012

¿Y QUÉ MAS?

- ¿Y qué sentís?
- Que ningun hombre podría quererme como él.
- ¿Y qué más?
- Que hace las milanesas con puré mas ricas que comí en mi vida.
- ¿Y qué otra cosa?
- Que pocas cosas me hacen feliz como tirarme a ver una película con él
- ¿Y qué más?
- Que nunca pensé que ver dormir a alguien me podía hinchar tanto el pecho como cuando lo miro a él.
- ¿Y qué más?
- Que sus chistes, por más que sean siempre los mismos, me hacen reír como si los escuchara por primera vez.
- ¿Y qué más?
- Que me muero de ternura cuando lo veo jugar con sus sobrinos.
- ¿Y qué otra cosa?
- Que me llena de orgullo que le vaya tan bien en su trabajo. ¡Es tan groso en lo que hace!
- ¿Y qué más?
- Que no puedo creer lo bien que pinta.
- ¿Y qué mas?
- Que me encanta que sea tan fiel y comprensivo con sus amigos.
- ¿Y qué mas?
- Que siempre tenga una palabra de aliento, un buen consejo, esa palmadita que todos necesitamos, ¿viste?
- ¿Hay más?
- Que los jeans y las bermudas le queden tan bien como el traje de oficina
- ¿Y qué mas?
- Que cante abajo de la ducha y no desafine ni una sola nota.
- ¿Y qué mas?
- Que le guste viajar y sea el mejor guía de turismo que te puedas imaginar
- ¿Se te olvidó algo?
- Mmm... creo que no. ¡Ah sí! Que siempre tenga ganas de tener sexo.
- ¿Y que siempre lo haga bien?
- ¡Casi siempre!
- ¿Entonces? ¿Cuál es el problema, el planteo, la duda, amiga?
- Que lo quiero muchísimo, quizá mucho mas de lo que me quiero a mí misma. ¡Uf, lo dije, qué alivio! Pero no me alcanza. No tengo duda de que voy a extrañar sus milanesas con puré, que los domingos sin películas en el sillón del living quizá se vuelvan insoportables, que me van a faltar sus chistes repetidos hasta el hartazgo, que a veces me voy a sentir vacía sin verlo jugar con sus sobrinos, que tal vez me raye cuando esté a punto de cumplir años y él esté tan lejos como Buenos Aires de Tokio, que cada vez que tenga que tomarme vacaciones o ir a pasear por la Capital sienta que se me perdió la brújula y que cuando esté pasando por una sequía sexual de aquellas me quiera matar...
- ¿Pero?
- Pero necesito saber qué hay más allá de él, lo necesito... Necesito subirme al Roca y sentir que, tal vez, el destino que elegí al fin y al cabo es una mierda, y que el bondi que voy a tomarme capaz me deje como el culo. Quiero tener la cama para mí sola, quiero saber cómo son los martes a la noche sola y con tres empanadas y no siempre con sus infaltables y sagradas milangas. Y también me gustaría enterarme de cómo lo hacen otros hombres. ¿Cómo puedo saber - sin probar - que ninguno lo hace mejor que él, eh? ¿Y sabés qué, amiguito del alma? Nada mejor que fin de año para dar el gran volantazo de mi vida.



Adaptación de un texto de Sebastián F.Z de la revista OHLALÁ!


Se aproxima el comienzo de un año nuevo y el fin del 2012. Un año de cambios, de frustraciones, de desamor, pero también lleno de alegrías y risas compartidas con los que siempre están. 
A veces, cuando estuvimos mucho tiempo en compañía de alguien especial, nos olvidamos de quiénes somos en realidad, qué queremos y hacía dónde estamos yendo. No es tan malo, después de todo, despedirnos de las viejas compañías de siempre y empezar una nueva etapa para re-conocernos. La soledad es necesaria. A veces, las cosas cumplen su ciclo y no hay otra explicación mas que esa.
Después de cada final, viene un nuevo comienzo... Brindo por eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario