jueves, 6 de junio de 2013

RAYUELA.


< Hacíamos el amor como dos músicos que se juntan para tocar sonatas. Era así, el piano iba por su lado y el violín por el suyo y de eso salía la sonata, pero ya ves, en el fondo no nos encontrábamos. Me di cuenta en seguida (o no tanto, a fin de cuentas), pero las sonatas eran hermosas. >

<  - De manera que si consigo reunir suficiente heroísmo para plantarte esta misma noche o mañana, aquí no ha pasado nada. Vos seguirás leyendo novelas, irás mucho al cine, te pasearás con riesgo de tu vida en los peores barrios y las peores horas. Por supuesto que nos encontraremos mágicamente en los lugares más extraños, como aquella noche... ¿te acordás? >

< A mí me pareció que yo podía protegerte. No digas nada. En seguida me di cuenta de que no me necesitabas >

< Los chicos se tiran un poco de los pelos después de haber jugado. Debe de ser un poco así. Habría que pensarlo >

< Y no te hablo con las palabras que sólo sirvieron para no entendernos, ahora que ya es tarde empiezo a elegir otras: las tuyas >



< Me apasiona el hoy, pero siempre desde el ayer. Últimamente el pasado siempre está presente y el presente es un extraño y confuso futuro.
Hay que luchar contra eso.
Hay que reinstalarse en el presente >

Julio Cortázar.

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